Hablemos de Prevención del Suicidio
Cómo reconocer señales de alerta y acompañar ante el riesgo suicida — información clara para saber qué decir, qué preguntar y cuándo buscar ayuda.
El suicidio se puede prevenir
Cuando una persona piensa en suicidarse, generalmente está atravesando un intenso sufrimiento y puede sentir que no encuentra otras alternativas para afrontar lo que está viviendo.
El suicidio no tiene una sola causa. Es un fenómeno complejo y multicausal, en el que interactúan factores personales, psicológicos, familiares, sociales, económicos, culturales y situacionales. Por eso evitamos explicaciones simples como "fue por una ruptura" o "fue porque tenía depresión": una situación difícil puede formar parte del contexto, pero no explica por sí sola un suicidio.
Comprender esta complejidad nos ayuda a dejar de buscar culpables y a centrarnos en lo importante: reconocer el sufrimiento, acercarnos y buscar ayuda.
Mitos que nos alejan de la prevención
Toca cada tarjeta para ver la realidad y la recomendación.
Aprende a reconocer las señales
No existe una única señal. Presta atención cuando aparecen varias juntas, o cuando son distintas al comportamiento habitual de la persona.
- “Ya no puedo más.
- “No tiene sentido seguir.
- “Quisiera desaparecer.
- “Estarían mejor sin mí.
- “Soy una carga para todos.
- “Ya no hay solución.
- “Ojalá no despertara.
También cuenta hablar directamente de morir o suicidarse, y despedirse como si no fuera a volver a ver a las personas.
Publicaciones o mensajes sobre querer desaparecer, morir, sentirse una carga, no encontrar salida o despedirse pueden ser una forma de comunicar sufrimiento.
No los ignores ni los consideres automáticamente una forma de "llamar la atención". Acércate y pregunta.
¿Cómo pregunto?
No necesitas encontrar las palabras perfectas. Preguntar directamente no aumenta el riesgo ni pone la idea en la cabeza de una persona: puede darle la oportunidad de hablar de algo que no sabía cómo expresar.
Empieza por lo que observaste
"He notado que últimamente no estás bien y me preocupa cómo te encuentras."
"Me preocupa escucharte decir que ya no puedes más. ¿Quieres contarme qué está pasando?"
Si tienes motivos para pensar que hay riesgo, pregunta directo
"¿Has pensado en morir?"
"¿Has pensado en suicidarte?"
Evita expresiones ambiguas cuando necesitas saber si existe riesgo.
Me dijo que está pensando en suicidarse. ¿Ahora qué hago?
Toca cada paso para ver cómo ponerlo en práctica.
¿Qué puedo decir? ¿Qué debo evitar?
PUEDES DECIR
- ✓"Estoy aquí para escucharte."
- ✓"Gracias por confiar en mí."
- ✓"Lo que estás viviendo parece muy difícil."
- ✓"Me importa lo que te está pasando."
- ✓"No tienes que enfrentar esto solo/a."
- ✓"Vamos a buscar ayuda juntos."
EVITA DECIR
- ✕"Échale ganas."
- ✕"Tienes todo para ser feliz."
- ✕"No es para tanto."
- ✕"Hay gente que está mucho peor."
- ✕"Estás exagerando."
- ✕"Lo haces para llamar la atención."
Evita también discutir, regañar, culpabilizar o intentar demostrarle por qué "debería" querer vivir. Escuchar, permanecer presente y ayudar a buscar apoyo puede ser mucho más importante que encontrar las palabras perfectas.
¿Cuándo pido ayuda de emergencia?
Llama al 911 o acude a urgencias si:
- La persona expresa intención de suicidarse en ese momento o próximamente.
- Tiene un plan para suicidarse y acceso a los medios para realizarlo.
- Ha iniciado una conducta suicida o realizado un intento.
- Está realizando acciones que hacen pensar que el intento puede ser inminente.
- Se encuentra bajo los efectos de alcohol u otras sustancias y existe riesgo suicida.
- No puedes garantizar que permanezca segura, o tienes dudas sobre su seguridad inmediata.
No necesitas ser especialista
Puedes aprender a reconocer señales, preguntar, escuchar, acompañar y ayudar a conectar a una persona con atención profesional. Después de una crisis, mantén el contacto: un mensaje o una llamada puede ser importante.
¿Dónde pedir ayuda?
Hospital de Salud Mental Dr. Miguel Vallebueno
Tel: 618 814 1096
Av. Fidel Velázquez Sánchez s/n, Agrícola Veinte de Noviembre, Rincón de las Flores, 34234 Durango, Dgo., México
No tienes que enfrentar este momento a solas
Una crisis puede cambiar, aunque en este momento parezca que no existe otra salida.
- 1Díselo a alguien.Busca a una persona de confianza y cuéntale lo que estás pensando.
- 2Permanece acompañado/a.No te quedes en soledad en este momento.
- 3Aléjate de los medios.Objetos, sustancias, armas o medicamentos con los que pudieras hacerte daño.
- 4Pospón cualquier decisión.Lo que sientes ahora puede cambiar.
- 5Busca ayuda profesional.Llama a una línea de atención, acude a un servicio de salud o pide que alguien te acompañe.
Reconocer, acercarte, acompañar: guía para familiares ante el riesgo suicida
Cómo reconocer señales de alerta, acompañar a un hijo, hija o familiar de cualquier edad ante una crisis suicida, y qué hacer antes, durante y después — con un plan de seguridad para tu casa.
El suicidio se puede prevenir
Que tu hijo, hija o familiar atraviese pensamientos de suicidio no significa que quiera morir: generalmente significa que está atravesando un sufrimiento muy intenso y que, en este momento, no encuentra otra salida a lo que está viviendo. Esto puede ocurrir a cualquier edad — en la infancia, la adolescencia o la vida adulta.
El suicidio no tiene una sola causa. Es un fenómeno complejo y multicausal, en el que interactúan factores personales, familiares, escolares o laborales, sociales y situacionales. Por eso evitamos explicaciones simples como "fue por una ruptura" o "fue por el bullying": una situación difícil puede formar parte del contexto, pero no explica por sí sola una conducta suicida.
Como madre, padre o familiar, tu papel no es resolver todo tú solo ni diagnosticar. Es reconocer el sufrimiento, acercarte de forma directa y tranquila, y ayudar a conectar con la ayuda profesional adecuada. Esta guía está pensada para acompañarte en eso, antes y después de una crisis — sin importar la edad de la persona que te preocupa.
Aprende a reconocer las señales
No existe una única señal. La existencia de estas señales no implica necesariamente riesgo, pero presta atención cuando aparecen varias juntas o cuando son distintas a la forma habitual de ser de tu hijo o hija. Y si no ves ninguna, tampoco significa que no exista riesgo.
- “Ya no puedo más.
- “No tiene sentido seguir.
- “Quisiera desaparecer.
- “Estarían mejor sin mí.
- “Soy una carga para todos.
- “Ya no hay solución.
- “Ojalá no despertara.
También cuenta hablar directamente de morir o suicidarse, expresar culpa, vergüenza o sentirse una carga, y despedirse como si no fuera a volver a verte.
Publicaciones o mensajes sobre querer desaparecer, morir, sentirse una carga, no encontrar salida o despedirse pueden ser una forma de comunicar sufrimiento.
No los ignores ni los consideres automáticamente una forma de "llamar la atención". Acércate y pregunta directamente.
Qué puede precipitar una crisis
Ninguno de estos eventos "causa" por sí solo una conducta suicida, pero pueden ser el detonante de una crisis si tu hijo, hija o familiar ya atraviesa un momento de sufrimiento. Varían según la edad.
Si tu familiar está atravesando algo de esto, no significa que vaya a haber una crisis — pero es un buen momento para acercarte, preguntar cómo se siente y estar más atento/a a las señales anteriores.
¿Cómo le pregunto a mi hijo o hija?
No necesitas encontrar las palabras perfectas. Preguntar directamente no aumenta el riesgo ni le pone la idea en la cabeza: hablar de ello reduce el riesgo, no lo aumenta. Puede darle la oportunidad de hablar de algo que no sabía cómo expresar.
Empieza por lo que observaste
"He notado que últimamente no estás bien y me preocupa cómo te encuentras."
"Te he escuchado decir que ya no puedes más. ¿Quieres contarme qué está pasando?"
Si tienes motivos para pensar que hay riesgo, pregunta directamente
"¿Has pensado en morir?"
"¿Has pensado en quitarte la vida?"
Si contesta que sí, pregunta por el plan, el método y todo lo que puedas saber sobre su idea. Por ejemplo: "¿Has pensado en cómo hacerlo?"
Son preguntas muy difíciles porque son dolorosas, pero preguntando podemos tener la información clara para saber cómo actuar y poder identificar el riesgo en el que está nuestro hijo o hija.
Mi hijo o hija me dijo que piensa en suicidarse. ¿Ahora qué hago?
Toca cada paso para ver cómo ponerlo en práctica.
¿Qué puedo decirle? ¿Qué debo evitar?
PUEDES DECIR
- ✓"Estoy aquí para escucharte."
- ✓"Gracias por confiar en mí."
- ✓"Lo que estás viviendo parece muy difícil."
- ✓"Me importa lo que te está pasando."
- ✓"No tienes que enfrentar esto solo/a."
- ✓"Vamos a buscar ayuda juntos."
EVITA DECIR
- ✕"Échale ganas."
- ✕"Con todo lo que tú tienes..."
- ✕"No es para tanto."
- ✕"Hay gente que está mucho peor."
- ✕"Estás exagerando."
- ✕"Lo haces para llamar la atención."
Evita también juzgar, sermonear, desafiarlo/a o reaccionar con nerviosismo o gritos. No prometas guardar el secreto ni le prometas inactividad respecto a la situación — decirle a tiempo a un profesional es parte de cuidarlo/a. Y nunca lo/la dejes solo/a si crees que hay riesgo inmediato.
Plan de seguridad para tu casa
Se recomienda completar y revisar este plan junto con el profesional de salud mental de tu hijo o hija.
Medidas de seguridad en casa
Señales de que la crisis puede estar empeorando
Guarda a la mano los teléfonos de la sección "¿Dónde pedir ayuda?" más abajo, y anota también los contactos de otros familiares o personas de confianza que puedan apoyarte si la situación se complica.
¿Cuándo pido ayuda de emergencia?
Llama al 911 o acude a urgencias si:
- La persona expresa intención de suicidarse en ese momento o próximamente.
- Tiene un plan para suicidarse y acceso a los medios para realizarlo.
- Ha iniciado una conducta suicida o realizado un intento.
- Está realizando acciones que hacen pensar que el intento puede ser inminente.
- Se encuentra bajo los efectos de alcohol u otras sustancias y existe riesgo suicida.
- No puedes garantizar que permanezca segura, o tienes dudas sobre su seguridad inmediata.
¿Qué hago después de un intento de suicidio?
Toca cada momento para ver las recomendaciones.
El riesgo es más alto en los primeros 3 a 6 meses después de un intento — y dentro de ese periodo, las primeras horas, días y semanas son el momento más crítico. No significa que algo vaya a pasar, pero es la razón por la que en esta etapa vale la pena priorizar la seguridad en casa y no bajar la guardia, sin dejar que la vida familiar gire únicamente en torno al riesgo.
Preguntas que puedes hacer al momento del alta
Pregúntale a tu hijo o hija
"¿Te sientes seguro/a de dejar el hospital y cómodo/a con tu plan de alta?"
"¿Qué ha cambiado desde que comenzaron tus pensamientos o intentos suicidas?"
"¿Estarías de acuerdo en hablar conmigo si tus pensamientos suicidas regresan? Si no, ¿hablarías con otra persona?"
Pregunta al equipo de tratamiento
"Desde el punto de vista profesional, ¿cree que mi hijo/a está listo/a para salir del hospital?"
"¿Ya se fijó una cita de seguimiento? ¿Cuál es mi papel como familiar en el plan de seguridad?"
"¿De qué síntomas debemos estar alerta y cuándo debemos volver a urgencias?"
¿Dónde pedir ayuda?
Hospital de Salud Mental Dr. Miguel Vallebueno
Tel: 618 814 1096
Av. Fidel Velázquez Sánchez s/n, Agrícola Veinte de Noviembre, Rincón de las Flores, 34234 Durango, Dgo., México
Cuídate tú también
Acompañar a un hijo o hija en riesgo suicida provoca una gran tensión física, psicológica y emocional. No pienses que eres la única persona que puede ayudar o que mejor lo puede hacer.
- 1Ve poco a poco.No esperes soluciones mágicas y mantén las acciones preventivas en el tiempo.
- 2Reparte esfuerzos.Comparte la situación con otro familiar o persona de confianza; no cargues solo/a con esto.
- 3Facilita la vuelta a la rutina.Apoya el retorno a la escuela y a la vida social de tu hijo/a, sin sobreprotegerlo/a ni vivir pendiente todo el tiempo.
- 4Busca una asociación de familiares.Te ofrecen información, acompañamiento y un espacio de comprensión que no siempre se encuentra en otros entornos.
- 5Pide ayuda para ti si la necesitas.Si sientes que te desborda, acude también tú al sistema de salud.
Cómo informar sobre suicidio de manera responsable y preventiva
Hablar del suicidio no es el problema. La manera en que hablamos de él sí importa: una cobertura responsable puede prevenir; una sensacionalista puede dañar.
¿Por qué importa cómo informamos?
La forma de cubrir un suicidio puede tener dos efectos documentados y opuestos.
Posible aumento de conductas suicidas tras una cobertura intensa o repetitiva, que describe el método, idealiza a la persona fallecida o involucra a una figura pública.
Efecto protector de contenidos que muestran alternativas ante una crisis, búsqueda de ayuda, recuperación y personas que superaron pensamientos suicidas.
Informar responsablemente también es una forma de prevención. No se trata de dejar de hablar de suicidio: se trata de aprender a hacerlo bien.
Antes de publicar: ¿esta información aporta?
No todo lo que puede publicarse debe publicarse de la misma manera.
Antes de informar sobre un caso, pregúntate:
- ?¿Existe un interés público real?
- ?¿La información aporta algo útil, o solo repite un caso ya difundido?
- ?¿Ayuda a comprender el suicidio como un problema de salud pública prevenible?
- ?¿Incluye señales de alerta o recursos de ayuda?
- ?¿Podemos informar sin describir innecesariamente la muerte?
- ?¿La publicación respeta a la persona fallecida y a quienes están en duelo?
Un intento de suicidio, salvo excepciones muy justificadas, no debería ser noticia. En la mayoría de los países, solo una fracción mínima de los suicidios que ocurren llega alguna vez a los medios — y eso no es un vacío informativo, es una protección.
Un suicidio consumado adquiere interés informativo legítimo cuando se cumple al menos uno de estos criterios:
El suicidio es multicausal
Uno de los errores más frecuentes es buscar una explicación única: una ruptura, el bullying, una deuda, una reprobación. En un suicidio pueden interactuar factores personales, familiares, sociales, económicos y situacionales — un hecho reciente puede formar parte del contexto, pero no es la causa.
Se suicidó porque terminó con su pareja.
La muerte ocurrió en un contexto en el que existían distintas circunstancias que no deben interpretarse como una causa única. El suicidio es un fenómeno complejo y multicausal.
Qué sí hacer, qué no hacer
Qué sí hacer
- ✓Habla también de prevención: señales de alerta, factores de protección, líneas de ayuda, testimonios de recuperación.
- ✓Usa fuentes confiables — instituciones sanitarias, datos oficiales, profesionales formados en conducta suicida. Esto incluye tener cuidado con las declaraciones de policías, bomberos o personal sanitario: también ellos deben evitar dar detalles de método o lugar al ser entrevistados.
- ✓Contextualiza las estadísticas con fuentes oficiales y tasas poblacionales; evita cifras aisladas o alarmistas.
- ✓Incluye siempre señales de alerta, qué hacer ante el riesgo y dónde buscar ayuda.
Qué no hacer
- ✕No describas el método, ni de forma general ni con detalles reproducibles.
- ✕No detalles el lugar (ubicación exacta, accesos, imágenes que lo identifiquen).
- ✕No publiques notas de despedida, cartas, audios o mensajes — aunque ya circulen en redes.
- ✕No muestres imágenes de la escena, el método o el cuerpo.
- ✕No glorifiques, romantices ni presentes el suicidio como solución o respuesta comprensible.
- ✕No culpabilices a parejas, familiares, docentes o instituciones sin evidencia.
- ✕No repitas la cobertura de forma prominente ni sin información nueva.
Cuida las palabras
Las palabras pueden informar, o pueden estigmatizar, culpabilizar y presentar el suicidio como un logro.
Titulares: informar sin generar morbo
El titular es la parte de mayor exposición. Evita que describa el método, el lugar, atribuya una causa o culpabilice.
Establece una relación causal que no puede sostenerse y simplifica un fenómeno complejo.
El foco se traslada del acto a la información útil. El objetivo no es ocultar el problema, sino no convertir la muerte en espectáculo.
Casos que requieren precauciones extra
Las mismas reglas aplican siempre, pero estos contextos exigen un cuidado adicional.
Personas famosas: extrema las precauciones
- La fama no elimina las recomendaciones preventivas — al contrario: una persona vulnerable puede identificarse con una figura pública.
- Evita sobreexposición, cobertura repetitiva, reconstrucciones, descripción del método y notas de despedida.
- Incluye siempre información preventiva y recursos de ayuda cuando el caso involucra a alguien conocido.
Niñas, niños y adolescentes: mayor protección
- Nunca identifiques a menores involucrados, ni con datos directos ni indirectos; no uses imágenes ni contenido de sus redes sociales.
- Evita describir métodos o reconstruir los hechos.
- No responsabilices a otros menores ni conviertas un conflicto escolar, familiar o sentimental en la causa única.
Perspectiva de género
- Los métodos, factores de riesgo y patrones de conducta suicida pueden diferir entre hombres y mujeres — evita generalizaciones sin base en datos.
- En casos vinculados a violencia de género, prioriza siempre la seguridad y dignidad de las víctimas al describir los hechos.
- Cuando un suicidio ocurre en el contexto de un feminicidio o de violencia de pareja, evita fusionar ambos hechos en un solo término: nombra con precisión lo ocurrido a cada persona.
Respeta a la persona y a quienes están en duelo
- Una muerte por suicidio no elimina el derecho a la dignidad, intimidad y privacidad.
- Evita presionar para obtener declaraciones, buscar una explicación inmediata de "por qué lo hizo" o pedir detalles íntimos.
- Antes de publicar, una pregunta útil: ¿cómo recibiría esta información alguien que acaba de perder a un ser querido por suicidio?
Redes sociales: lo viral no siempre debe ser noticia
Que un contenido circule en redes no significa que deba reproducirse desde un medio profesional. Los mismos criterios éticos de prensa, radio y televisión aplican al contenido digital.
Clusters: coordinación con salud pública
Si detectas varios casos en poco tiempo dentro de una misma comunidad, escuela o sector, podría tratarse de un posible efecto de contagio local. Antes de publicar, coordínate con autoridades de salud — la forma en que se informe en ese momento puede influir directamente en lo que suceda después.
No esperes a que ocurra una muerte para hablar de suicidio
La prevención también es noticia. Los medios pueden generar contenidos sobre:
Contar, con cuidado, historias de personas que atravesaron pensamientos suicidas, pidieron ayuda y encontraron otras formas de afrontar su sufrimiento contribuye al efecto Papageno — siempre centradas en cómo se afrontó la crisis, no en describir la conducta suicida.
Cualquier reportaje que aborde una problemática social que genere sufrimiento y ofrezca ayuda contribuye también a la prevención de suicidio.
Cubrir estos temas también puede afectar emocionalmente a quien informa. Reconocerlo, hablarlo con el equipo editorial y buscar apoyo cuando haga falta no es una debilidad — es parte de hacer bien este trabajo.
Mitos que a veces se cuelan en la cobertura
Toca cada mito para ver la realidad.
Checklist COGNOS antes de publicar
Marca cada punto antes de dar clic en publicar.

